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El HOMBRE QUE MATÓ A LIBERTY WALLACE
Por Rubén "El Viajero"

"Siempre que se hace una historia, se habla de un niño, de un viejo o de si..."

Se daban las circunstancias para que Juan Del Valle lograse el ansiado titulo de campeón de España, del peso ligero, ante el "hombre que criaron en las indias" Hoang Sang Nguyen. Peleador de los que llevan ganándole al boxeo un poco de vida. Venía de pelear por USA, United States of America. Mucho rollo bonito cuando uno lee y escucha que alguien ha peleado por allí. Queda bien porque sería como la Meca, o el Vaticano para los Monseñores de la Sacristía y parientes de Mahoma.
 

"...pero mi historia es difícil,

yo voy a hablarles de un hombre común,

haré la historia de un ser de otro mundo

de un animal de galaxias..."

 Del Valle tuvo que buscar deseos dentro del peso Ligero, que no es su peso, ya que en el superpluma, su peso, nadie quiso darle una oportunidad. No se sabe si la Federación, si las tintas chinas, o si los familiares y mentores de algún que otro púgil que pulula por esas Libras. Una pena. Pero ni Sánchez Sandoval, ni Sergio Palomo, ni Jesús García Simón -dentro de nada disputará el citado campeonato nacional ante Sánchez Sandoval- quisieron darle una oportunidad o directamente aceptar una pelea por el título ante el asturiano. No se si las pistolas de Andy Warhol estarán contentas. Lo dudo.

"...fue de planeta en planeta

buscando agua potable,

quizás buscando la vida,

buscando la muerte

eso nunca se sabe..."

Ahí, sonó la noticia alegre que todos queríamos leer. Del Valle y Sang Nguyen habían llegado a un acuerdo para hacer el nacional Ligero. Fue una muy buena noticia y sería en Mallorca donde la tendríamos. Territorio hostil para un mohicano. Allí tratarían de exterminarlo.

Diría que el 80% de los encuestados, pensaban que iba a ganar Del Valle. Pero se cruzó en su camino un púgil que no era el principal protagonista de la película. Tampoco era un actor secundario, pero su lugar no era el de salir victorioso. -"Quieras que no, su lugar era la derrota"-, decía un amigo refiriéndose a Sang. Sabíamos que había ganado el del Vietcom, pero mi compadre quería resarcirse de su dolor interno por la tristeza que le producía la derrota de John. Y no quería creerlo. Era como pensar que Liberty Wallace aún tendría que hacer una nueva entrega, y por tanto, seguiría vivo. Pero no, la paloma se equivocaba. Del Valle era real. 100% real. Había peleado, y había perdido. Un tremendo disparo a bocajarro en todo el tímpano en el noveno asalto de la batalla dejo herido de dolor al asturiano. El referee tuvo que detener la pelea. KO técnico, como dicen en el argot. Doloroso. La historia se repetía, como en "la Guerra II" contra Peter Petrov.

"...supo la historia de un golpe,

sintió en su cabeza cristales molidos..."

 Hoang Sang Nguyen, el amarillo patrio se había proclamado campeón de España del peso ligero. Las cartulinas decían, dicen o dirán que Juan Del Valle iba arriba en las mismas. Solo restaba un asalto, quizás para que Juan Del Valle se hubiese llevado la victoria. Pero el boxeo es así. No diré la vida.
El hombre que mató a Liberty Wallace, andaba suelto.

Si algo peor que la propia derrota, este combate nos deja el futuro incierto del que hará Del Valle. Hay muchas incógnitas. Son muchas.
¿Se retirará del boxeo? ¿Como está física y mentalmente Juan? ¿Volverá a pelear, cuando? ¿Que planes tiene?... Todo el mundo se lo pregunta. Pero saben que esto del boxeo es duro, anímico y mental, y quizás cueste. Quizás en la vida hayan cosas más bonitas que jugarse la vida por un puñado de Dolares sobre un cuadrilátero. ¿Que precio tiene la vida?
Juan Del Valle ha dedicado su vida al deporte, en un ring, ya sea en boxeo o en otras artes. Ha sufrido, ha peleado, ha estado lejos de su familia, ha compatibilizado su trabajo con su deporte, ha puesto en juego su estatus y su vida -como todo boxeador- "En el boxeo vas a la guerra, y en la guerra debes estar preparado para morir", decía el gran Gerald McClellan.
En su andadura boxística por España, Del Valle ha hecho todo lo que ha estado en su mano, todo lo que otros muchos púgiles nunca hicieron en este país, pero aún así le han negado oportunidades, no ha ganado vínculos con la plata. El honor es el honor, forastero, pero eso no lo es todo.
El hombre que intentó matarle -porque obvio que no está muerto, digamos que está muerto en la ficción- estuvo a punto de causarle de verdad una muerte. Liberty Wallace había coqueteado con el aliento de la pesadilla. Un golpe feo, un disparo en los hemisferios bioquímicos. Todo junto, pueden haberle hecho recapacitar. Yo no lo sé. Quizás el tampoco lo sepa. Pero la balanza y las promesas hacen que uno sitúe donde está el valor de la vida, las situaciones y las circunstancias. Como dije, se daban las circunstancias para que Juan Del Valle lograse el ansiado titulo de España. Sería más o menos como el comienzo de aquel libro de García Márquez, Crónica de una muerte anunciada, que decía: "el día en que lo iban a matar, Santiago Nasar se levantó a las...". Como todo púgil, Del Valle estará pensando, recuperándose de todo lo que supone perder un combate importante.

"...el descubrió que las minas

del Rey Salomón

se hallaban en el cielo

y no en el África ardiente

como pensaba la gente

pero las piedras son frías

y le interesaban calor y alegría..."

 Habrá que esperar, para saber que hace el hombre en el que tantas esperanzas e ilusiones puso el boxeo español en el final del primer lustro del tercer milenio. Casi nada, Del Valle. Casi nada. No nos puedes hacer esto. ¿Que hacemos ahora?

El otro día me preguntaban y hablábamos sobre ti, y alguien dijo: -"¿Ya?"-. Un simple fonema monosílabo, que diría un lingüista. Pero que encerraba muchísimas cosas. Pues si, parece que la respuesta a esa pregunta tan breve pero tan concisa era la que nadie quería responder. "-Parece que si, Juan Del Valle se ha acabado. Para bien o para mal, pero se ha acabado. El boxeo español sobrevivirá y los que apostaron tanto por él habrán perdido su apuesta; los menos osados, quedarán satisfechos, supongo. Digamos que ha sido una ilusión, algo que todos quieren iluminar pero que al final podemos enfatizar con la desgarradora hiel de la tristeza"-. Alguien lo escribió. Así. Hablábamos sobre Del Valle...

"...las joyas no tenían alma

solo eran espejos, colores brillantes.

Y al fin bajo hacia la guerra,

perdón, quise decir a la tierra...

y comprendió que la guerra

era la paz del futuro:

lo más terrible se aprende enseguida

y lo hermoso nos cuesta la vida.

La ultima vez lo ví irse,

entre humo y metralla, contento y desnudo

iba matando canallas

con su cañón de futuro...".

 

Rubén ( El Viajero )