En una noche de perros, como la que tuvimos el pasado viernes en Madrid, la opción lógica parecía quedarse en casa y subir un par de grados la calefacción. Pero hubo bastante gente que decidimos que, ni el frío ni la lluvia, eran excusa suficiente para no asistir a una, a priori, más que interesante velada de boxeo. Yo, cuando menos, no me arrepentí de no haberme quedado en casa y creo que el resto del público, que dio una muy buena entrada y un mejor ambiente al pabellón, tampoco, ya que la velada resultó muy entretenida.
El momento culminante de la noche, el campeonato de España del peso súper wélter, llegaba pasadas las 12 de la noche y con un abanderado de excepción. El encargado de portar la bandera española durante el himno fue esa Maravilla de boxeador llamado Sergio Martínez quien, por fin, parece tener el reconocimiento internacional que tanto merecía y que recibió una de las ovaciones más cálidas de la noche.
Dani Pérez se mostraba muy activo desde antes de sonar la campana, moviéndose continuamente por el ring, como deseando que comenzasen las hostilidades. Iván Sánchez, el campeón, se mostraba por el contrario más hierático, con gesto y actitud más tranquila. Llamaba la atención la diferencia –bastante grande- de estatura y envergadura entre ambos púgiles, a favor del campeón.
Desde el primer tañido de campana, Dani Pérez impuso un ritmo de pelea altísimo, yendo siempre hacia delante, acortando la distancia para paliar así la diferencia de estatura con el campeón, tratando de cortarle las salidas cuando se acercaban a las cuerdas, sacando muchas manos.
Parecía imposible que pudiese mantener un ritmo tan eléctrico durante muchos asaltos. Los cinco primeros asaltos siguieron un guión parecido: Dani presionando y el campeón tratando de hacer valer su mayor envergadura con golpes largos, pero sin arrugarse en los intercambios, que aceptaba como parte del juego.
Con una pelea bastante igualada llegamos al momento, a mi juicio, decisivo del combate. El sexto asalto. En él, el campeón, comenzó a acelerar las acciones y, cuando apenas había transcurrido un minuto, consiguió alcanzar a Dani con una solida combinación de golpes, junto al rincón neutral, que dio con los huesos del aspirante en el tapiz. Dani se levantó tras la cuenta, pero parecía bastante tocado; daba la impresión de que el combate podría terminar en ese mismo asalto. Pero qué va, no fue así. Cuando peor estaba, el aspirante tiró de toda su raza y su coraje –nadie le podrá negar eso- y decidió ser él quien fuera a por la pelea. El resto del asalto fue tremendamente emocionante. Por un lado el aspirante, quien aun estando tocado, conseguía acorralar al campeón y conectarle muy buenas manos; por otro lado, el campeón, que pasó de tener una buena posibilidad de finiquitar el pleito a sufrir mucho en el último minuto de éste. Con diferencia, el mejor asalto de toda la velada y, sin duda, el que pudo ser decisivo en la decisión final.
El resto del combate siguió en una tónica parecida. El aspirante presionando y el campeón, más a gusto, en una distancia más larga donde conectaba muchos golpes pero, de nuevo, aceptando los intercambios que, sin descanso, le proponía el aspirante. Hubo en los últimos asaltos duros intercambios que hicieron pensar que alguno de los dos podría no terminar en pie, pero la excepcional preparación de ambos púgiles –así se sube a un ring- hizo posible que se llegase a la distancia. Eso sí, tanto campeón como aspirante, llegaron muy castigados. Si el combate hubiese sido a 12 asaltos, habría que ver qué habría sucedido, ya que ambos llegaron muy justitos al final debido al esfuerzo realizado y al castigo recibido. Enhorabuena a ambos deportistas que hicieron una excepcional pelea.
El resultado final, el conocido, Iván Sánchez “Dinky” retiene su título de campeón de España, con una decisión dividida que, a mi juicio, fue justa. La diferencia la marcó la caída de Dani en el sexto. De no haber sido así, un nulo habría sido más que justo. Los jueces puntuaron 97-94, 97-95 y 94-95.
En cuanto al resto de la velada, los resultados fueron los siguientes:
Toñi Serrano y Cristina Gómez hacen nulo tras tres asaltos. Dos estilos diferentes; Toñi acomete y Cristina –más alta- espera en la distancia. Nulo justo.
Jefferson Mosquera v.p.p. a Ramón Ledesma. Buen combate de Mosquera que no dio opción a su combativo rival.
David Rodríguez v.p.p. a Raúl Gil. No tuvo Raúl su día. Estuvo falto de ritmo durante todo el combate y David le superó con claridad.
Héctor Hoyo y Juan Carlos del Olmo –ya en neo- hacen nulo. A mi juicio, debió ganar el combate del Olmo ya que se mostró superior en general. Destacar la imponente planta de Hoyo, que no se correspondió del todo con sus evoluciones sobre el cuadrilatero. Aún así, combate vibrante y duro para ambos rivales, a los que habrá que seguir detenidamente en el futuro.
Ya en profesionales, Joaquín “el flaco” Céspedes, sumó su segunda victoria, al derrotar por puntos al marroquí Andel Kader. El Flaco volvió a demostrar porqué hay tantas esperanzas puestas en él y ganó muy sobrado a un rival que no se lo puso fácil. Ojalá siga su evolución, porque está llamado a decir muchas cosas en el futuro.
Carlos Esteban v.p.p. a Marian Bratu. Impresentable la actitud del rumano quien se dedicó a rehuír la pelea en todo momento y cuya única intención era trabarse para perder por puntos. Esto privó a Esteban de una victoria más lucida que, con seguridad, podría haber conseguido de no ser por la falta de combatividad del rumano.
Petr Petrov v.p.p. a Marian Cazacu. Nueva victoria clarísima del Zar a pesar de encontrarse a un rival quien, sin mostrar una actitud tan escandalosa como el anterior, se había marcado como objetivo terminar en pie. Aun sin ser una pelea lucida, sigue siendo un gusto ver evolucionar sobre el ring a Petrov, quien todo lo hace bien y fácil. Creo que es el momento de verle enfrentado a rivales de mayor categoría, a rivales que realmente quieran la victoria para, así, poder constatar las muchas posibilidades que tiene el ruso-español. Este chico está llamado a dar muchas alegrías, pero hacen falta rivales mejores que los que está teniendo últimamente.
Luciano Cuello v.p.p. a Bogdan Florin. El nuevo fichaje argentino de Rimer Box demostró el porqué de su inmaculado e impresionante record. Es rápido, es ágil, es fuerte, va hacia delante, sus manos parecen ser muy poderosas… en fin, es de esos peleadores que, una vez termina su combate, uno está deseando verlos de nuevo. El rival fue digno y empezó muy bien la pelea, pero se quedó sin gasolina pronto y se vio del todo superado –y por momentos, desarbolado- por las continuas acometidas del argentino. Esperemos seguir viéndole por aquí, y parece que así será, porque puede dar mucho, mucho juego.
Y éste es el resumen de una más que interesante noche de boxeo que vivimos en un pequeño pero coqueto pabellón de Alcobendas, con una buena entrada y un gran ambiente en las gradas.
Para terminar, felicitar a Iván Sánchez “Dinky” por su exitosa defensa y desearle toda la suerte para el futuro. Demostró ser un campeón sólido ante un rival que salió a morir matando. También, darle a Dani Pérez Salido todos los ánimos del mundo en unos momentos que, seguro, no serán fáciles para él. Es joven, es fuerte, le sobra corazón y le sobra preparación. No es momento de desánimos, Dani, tienes toda la carrera por delante y te mereces el título que, hasta ahora, no has podido conseguir. Eso sí, nadie podrá decir que no te has dejado la piel en el intento. Los éxitos han de llegar, seguro. Me encantaría ver la revancha de este combate… ¿será posible?
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