EN COMBATE SIN LIMITACIONES DAVE MOORE, CON PUNDONOR Y ORGULLO DE MONARCA, EXPUSO EL TÍTULO PLUMA Y LA VIDA CONTRA EL CUBANO ÚLTIMINIO «SUGAR» RAMOS
Por Chon Romero
Dos noqueadores natos como también los mejores pesos pluma de la década de los sesenta, se batieron en duelo de vida o muerte, con acciones crueles de las cuales muchos fanáticos se negaron vivirlas ocultándose el rostro
Dave Moore nació en Lexington, Kentucky el 1 de noviembre de 1933. De aficionado fue seleccionado el púgil de peso gallo predilecto de 1952 y el mismo año, representó a Estados Unidos en Los Juegos Olímpicos de Helsinki en la categoría de peso gallo. Se estrenó en el boxeo pagado el 11 de mayo de 1953.
Después de un recorrido de cinco años, de combates que incluyen a Lauro Salas, Kid Anahuac y Ricardo «Pajarito» Moreno, obtuvo la oportunidad de altercar la corona de los pesos pluma contra el entonces campeón Hogan «Kid» Bassey, el 18 de marzo de 1959 en Los Ángeles, California.
La riña resultó un espectáculo de primer orden pugilístico y Dave Moore se alzó con el triunfo más valioso en el boxeo, ganando el cetro pluma del mundo, noqueando en 13 asaltos a Bassey que, a su vez, fue campeón derrotando al francés Cherif Hamia, el 24 de junio de 1957 en París, Francia, discutiendo la corona vacante de los pesos pluma.
Dave Moore en 4 años de reinado sólo pudo exponer su liderazgo de 126 libras, seis veces. En aquellos años las riñas campeoniles no eran tan frecuente como hoy, debido al poco desarrollo de la disciplina y apoyo televisivo de cadenas especializadas con las cuales contamos en el presente.
Anteriormente los promotores invertían en un espectáculo de boxeo y dependían solamente de la entrada a la arena o estadio donde se celebrara la pelea y los derechos de transmisión radiales que eran mínimos.
Dave Moore cobró respeto y a pesar de que su foja de 59 victorias, 7 reveses y 1 empate con 30 nocauts, no reflejaba ser temible pegador. Su estilo de fajador y determinado daba entender lo contrario. Así con esa entrega de hombre fuerte de confianza propia se enzarzó contra: Hogan «Kid» Bassey por segunda vez, Kazuo Takayama en dos oportunidades, Danny Valdez, Olli Maeki.
Fue cuando se comenzó a diligenciar defender su diadema contra el matancero Ultiminio Ramos. |
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RESEÑAS RELUCIENTES DEL TRAYECTO PROFESIONAL DEL CUBANO ULTIMINIO RAMOS
Ultiminio «Sugar» Ramos, nació en Matanzas, Cuba el 2 de diciembre de 1941. Se bautizó en el boxeo profesional el 5 de octubre de 1957 en La Habana, Cuba.
Fue campeón pluma de su país y emprendió una gira por Latinoamérica, empezando por Venezuela, donde gustó tanto y celebró tres combates contra Sony León, Ike Chestnut y Tony Padrón. En la República de Panamá, dejó el sello de futuro campeón mundial, derrotando a los más notables púgiles de pesos pluma Jesús Santamaría y Edwin Sykes. Después se hizo campaña en México, donde se radicó y se nacionalizó.
También exhibió su arte en Los Ángeles, California con mucha eficiencia. Al obtener la oportunidad de disputar la corona mundial de los pesos pluma contra Davey Moore, tenía calificación deportiva de 38 triunfos, 2 derrota por descalificación y 2 empates.
El inolvidable altercado de Ultiminio «Sugar» Ramos contra el campeón Davey Moore, en programa de tres peleas de campeonatos celebradas en Los Ángeles, California el 21 de marzo de 1963.
Fue un festival pugilístico concertado por el promotor Jack Salomon, el Don King de aquellos tiempos. En la década de los sesenta fue novedad para los fanáticos del boxeo, presenciar en mismo programa la discusión de tres coronas mundial, hazaña que hoy con más frecuencia se exhiben con el apoyo garantizado de la televisión, donde el promotor no se expone a grandes riesgos económicos, como lo fue el caso de Jack Salomon. |
El anunciador presentó al retador Ultimino «Sugar» Ramos y después al campeón Davey Moore. el público asistente recibió a los contendientes de pie, pendiente del primer llamado al centro del cuadrilátero que no se hizo esperar. El campeón Moore se cuadró con la guardia izquierda y su retador Ramos, lo hizo al derecho. La pelea no ofreció margen de estudio, debido a que ambos púgiles, estaban convencidos de imponerse por la vía más convincente en el boxeo.
Ultiminio «Sugar» Ramos, trató de sacar ventaja con el jab, por mejor estatura y extensión de brazos, pero el campeón rechazó esa imposición, dándole soltura a su poder ofensivo de igual a igual, que obligó a los asistentes a disfrutar el combate erguidos y con aplausos después de cada asalto. Dos hombres en estado físico perfecto se batieron como pocos en ésta disciplina, ambos llegaban a su esquina bailando «el borrachito», sin el sostén adecuados de las piernas y el aliento con ansiedad. Así con la algarabía del público, el pánico para otros y el nerviosismo de los asistentes de las esquinas, se vivieron diez episodios, pocos comparables en peleas de campeonatos.
Cuando todo parecía que el campeón Moore retendría su diadema, el cubano estrelló otro golpe certero que inclinaba el pronóstico variable a su favor. Finalizando el noveno asalto Davey Moore sembró su izquierda de lleno en la humanidad del cubano-mexicano y cuando todos pensábamos que la encarnizada rivalidad concluía, Ramos respondió con un sólido derechazo para poner en condiciones precarias en el noveno capítulo al campeón Moore, que terminó muy golpeado y agotado denunciándolo al dirigirse a su esquina. En el décimo el cubano Ultiminio Ramos, seguro de que había hecho daño en la resistencia del campeón, presentó ritmo desafiante y firme, lanzando sus mejores golpes y derribando a Davey Moore dos veces, que al incorporarse apoyado a las cuerdas, recibió, un castigo bárbaro de parte del cubano que obligó al árbitro George Latka a detener el combate. Davey Moore, quedó colgando de la segunda cuerda del ring, y auxiliado por el cuerpo técnico de su esquina, que preveía las consecuencias de los golpes recibidos con pronósticos reservados y más para su protegido que terminó vencido apoyado a las cuerdas del cuadrilátero y sin poder lanzar la expresión de socorro por haber concluido en inercia total.
Del estadio lo sacaron en camilla y en estado de coma, jamás recobró la consciencia y murió dos días después el 23 de marzo de 1963, en Los Ángeles California, dejando historial pugilístico de 59 triunfos, 7 derrotas y 1 empate. La accidentada batalla también dejó su efecto en el nuevo campeón pluma Ultiminio «Sugar» Ramos, ya que después no fue el mismo, su rendimiento mermó y sólo pudo realizar 4 defensas del título pluma, el cual perdió por nocaut contra el mexicano Vicente Saldívar el 26 de septiembre de 1964 en la ciudad de México.
Se retiró en 1968 después de perder contra Carlos Ortiz disputando el cetro de los pesos ligeros. Estuvo inactivo en 1968 para regresar en 1969 a combatir rivalidades comunes hasta ser noqueado por César Sinda el 25 de abril de 1972 combate que significó su última salida a los tinglados con los guantes calzados y fue exaltado al Salón de la Fama en Canastota, Nueva York, conjuntamente con el doble campeón ligero panameño Ismael Laguna en el mes de junio de 2001. Ultiminio Ramos, fue temible pegador de estilo frío, pero certero y dejó expediente de 55 victorias, 8 reveses, 3 empates, con 40 nocauts.
AL MARGEN-Ultiminio Ramos, después de retirado se dedicó a la música y pequeños negocios improvisados. Vive en México y sigue disfrutando el deporte del boxeo que fue su arte, como se le aprecia en fotografías compartiendo con «El Tigre» Ismael Laguna, y el fetiche mexicano Rubén Olivares en algunas ceremonias celebradas en Canastota, Nueva York, en el mes de junio de 2001.
…¡Incorporemos al Boxeo!…
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